Nano 30L: Bonsái / neocaridina blue velvet

Sin duda los nano acuarios son un gran reclamo para los aficionados a la acuariofilia. El relativo bajo coste de montar un equipo de estas características, unido al desarrollo de equipos específicos y, sobre todo, a la disponibilidad de multitud de especies de pequeño tamaño, hacen que la pasión por estos pequeños ecosistemas se haya disparado en estos años.

No obstante, hay que tener en cuenta que mantener un acuario de pocos litros resulta bastante más complicado que mantener grandes acuarios, ya que las variaciones que se puedan producir son mucho más bruscas al tratarse de pocos litros, al contrario de lo que ocurre en grandes litrajes. Por ejemplo, un fallo en el termostato implica que la temperatura pueda aumentar o disminuir muy rápidamente en 30 litros, algo que no pasará en 300.

No obstante, con un mantenimiento adecuados, las alegrías que nos pueden dar estas pequeñas urnas son muchas y muy agradecidadas.

Actualmente tengo un nano de 30 litros de ICA con el que me inicié en el mundo marino en 2016 y que tras montar el marino de 180 litros, ha ido cambiando de proyecto, según las ganas y el capricho.

Durante 2020/2021 la idea fue montar un paisaje dominado con un "gran árbol" en el centro. Un paisaje habitado por una colonia de neocaridina "blue velvet", unas preciosas gambas de color azul intenso y de muy fácil mantenimiento.

La base del paisajismo era el esqueleto de un bonsai muerto que tenía y que pegué sobre una roca plana.


El bonsái era algo más grande que la urna, así que nos dedicamos a podar las ramas para darle cabida. El trocno ocupaba todo el centro del acuario en un ligero montículo  y en su base se colocaron tres pequeñas rocas "Grand Canyon".

Para simular el follaje del árbol utilizamos el conocido musgo de java, una planta de gran resistencia que se adhiere perfectamente a la madera. La estructura de pequeñas ramitas del esqueleto de bonsái facilitó mucho las cosas.

Además del citado musgo de java, se utilizaron también las siguientes plantas: cryptocorine parva y naja guadalipensis. Los únicos habitantes el ecosistema eran la colonia de blue velvet. Aquí podéis ver el resultado final


Hablaremos más detalladamente tanto de las gambitas como de las plantas utilizadas, a medida que vayamos introduciendo más contenido en el blog. De momento, os dejo algunas fotos más de detalles del proyecto.

Roca gran canyon o colorado

Hembra de gamba blue velvet ovada

Detalle de neocaridina blue velvet


Este proyecto acabó abortado por dos razones: las gambas empezaron a no procrear y a disminuir con el tiempo debido, pienso, a cambios en el agua del grifo, y a una de las plagas que más atacan al musgo de java: el alga filamentosa, que me hicieron desistir finalmente del proyecto.

Pero eso será otra historia....


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